Cada visitante tiene su lugar privilegiado en Vivanco. Así lo recuerda la recién inaugurada escultura de Pedro Vivanco Paracuellos, realizada por el artista Ricardo González Gil: 400 kilos de bronce que reflejan la serenidad, la humanidad y la pasión por compartir el vino y su cultura que caracterizó al fundador del Proyecto Vivanco. La pieza, de dos metros veinte, reproduce incluso la sonrisa afable y ladeada, tan característica de Pedro Vivanco. Sostiene una copa de vino sobre una barrica. A su lado, una botella. Y una copa más, para que cada persona que acude a Vivanco se sienta en casa. La clave siempre fue, y sigue siendo, unir en cada brindis.

Con independencia de su lugar de procedencia; de su nivel de conocimiento del mundo del vino, sea principiante o un especialista en la materia; más allá de sus gustos clásicos o contemporáneos en cuestión de arte, e incluso de las personas que le acompañen en esta aventura por el mundo del vino en la época de vendimia… quien llegue a Vivanco (situado en Briones, recién incluido dentro de la Asociación de los Pueblos más Bonitos de España) encontrará su experiencia ideal en este enclave que vibra en torno al vino. Sólo en 2017, más de 70 000 turistas acudieron al Museo Vivanco de la Cultura del Vino y su Bodega, procedentes desde todos los puntos de España y de 60 países, entre ellos Brasil, Nueva Zelanda, India, Malasia, Tailandia, Sudáfrica, Israel, Francia, Grecia, EEUU, Reino Unido, Brasil, Alemania, Méjico, China, Guatemala o Polonia.

Niños y adultos, preparados para vendimiar, descubrir y pisar

El enoturismo está de moda. De hecho, el último informe anual publicado por el Observatorio Turístico Rutas del Vino de España concluye que 2017 fue un año excelente, con un incremento de visitantes del 18,38% respecto al año anterior, lo que constata que el turismo enológico, además de sostenible, es una alternativa próspera más allá del fascinante tiempo de vendimia. Desde su apertura en 2004, el proyecto Vivanco, gracias a su Museo, su Bodega y su Centro de Documentación del Vino, continúa fructificando el legado de su fundador Pedro Vivanco e innova para que cada estación (incluida la época más espectacular del viñedo, el otoño) permita descubrir una perspectiva emocionante y singular en torno al vino, su proceso, su cultura y su legado.

Con una duración de tres horas, los días 6, 14 y 28 de octubre, La Fiesta de la Vendimia será una de las actividades más apetecibles, divertidas y relajantes que se pueden vivir al aire libre en Vivanco. La sucesión de viñas dispuestas en hilera imponen de cerca. Altas y frondosas, nos esperan con sus frutos para descubrir la metódica sensación de vendimiar. Además de la belleza del entorno, vendimiar con los utensilios necesarios es una experiencia muy divertida a cualquier edad, que requiere concentración, y nos deja la sensación de que el tiempo vuela. Tras la vendimia en el viñedo nos espera el pisado de las uvas previamente recolectadas. Una impresión diferente, fresca y única en nuestra piel, que queda inmortalizada en fotos idílicas que impactan a más de uno cuando se reciben por WhatsApp. Y, tras extraer el jugo de las uvas, nada mejor que disfrutar de esta época cromática con un almuerzo campestre, típico riojano, maridado con vinos de Bodegas Vivanco, cuyas dependencias se visitan, junto con un recorrido por el Museo Vivanco de la Cultura del Vino, al finalizar el festín.

La Gymkana El Genio de la Botella (13 de octubre y 3 de noviembre), dirigida para el público infantil y sus familiares, es una excelente manera de disfrutar de la vendimia en familia. De descubrir el vino a través del arte y la naturaleza. El reto se desarrolla en el Jardín de Baco, con 222 variedades ampelográficas de los cinco continentes; entre obras de arte romanas, egipcias, del Medievo y contemporáneas; bajo pinturas y grabados de Sorolla, Miró o Andy Warhol; incluso alrededor de recipientes, aperos, aromas primarios y secundarios que esperan a ser descubiertos en alguna de las cinco salas expositivas del Mejor Museo de Vino del mundo, según la UNESCO, cuyas instalaciones están adaptadas a minusválidos e invidentes. Además, todos los sábados, y durante el puente de octubre y de noviembre, entre las 11:00 h. y las 15:00 h. se desarrollarán talleres específicos para que los niños experimenten y creen su propio universo vinícola con los materiales más inverosímiles vinculados a la viña.

Una cata exprés con Picasso

 Este tiempo de vendimia estrena dos actividades que combinan el arte pictórico y aquel que el enólogo Rafael Vivanco confiere a tres de sus vinos más emblemáticos: Colección Vivanco 4 Varietales Blanco de Guarda, Tinto y Dulce de Invierno. Wine express: 4 varietales, 3 vinos, una emoción permitirá despertar nuestros cinco sentidos en cada sorbo de estas tres referencias, deliciosas y con carácter, de Bodegas Vivanco. La cita, con una duración de 15 minutos, todos los días a las 13.00 horas (consultar sábados y domingos) en el Wine Corner de Bodegas Vivanco (Planta baja del Museo Vivanco de la Cultura del Vino). Y si el visitante prefiere profundizar en los sabores del vino, siempre podrá optar, todos los sábados de octubre, así como el viernes 12 del mismo mes, y el 2 y el 3 del puente de noviembre, por las visitas guiadas que recorren la intensa labor de la bodega en esta época del año y la sala de catas. Es aquí donde se suceden, previa reserva, cursos enológicos en los que descubrir los secretos sensoriales del vino, tanto de vinos ya embotellados como de los mostos recién exprimidos tras la recogida de la uva en el viñedo: el primer jugo de la uva, dulce y dispar según la variedad  prensada. Un mundo apasionante que nos acerca al oficio del enólogo y que también cuenta con una visita al Jardín de Baco, donde uvas de los cinco continentes continúan la maduración del fruto bajo el abrigo de la Sierra de Cantabria y la quietud de un enclave irrepetible.

La pasión de Vivanco por compartir la Cultura del Vino a través del vino culmina este otoño con la exposición Picasso Dionisiaco, que expondrá del 5 de octubre al 16 de junio de 2019 la interpretación enológica del artista malagueño: 22 obras, 3 de ellas cerámicas, que en su gran mayoría se muestran al público por primera vez. Una compilación singular que nos revela las contradicciones y transformaciones humanas, un tema recurrente en Picasso que le hizo ahondar estéticamente, durante décadas, en el dios griego Dioniso.

El color del otoño, también en la gastronomía

Para culminar una mañana inolvidable en Vivanco, o para hacer una pausa antes de proseguir con las actividades vespertinas, el Restaurante Panorámico Vivanco estrena el Menú Tiempo de Vendimia, con productos de la temporada inspirados en su filosofía winecooking y vinos de Bodegas Vivanco (este año, con la posibilidad de maridar cada plato con las diversas referencias de la Bodega). Para comenzar, Aperitivo Vivanco y Sopa Fría de Calabaza y Naranja con Mejillones, ideales con un blanco innovador: Vivanco Viura Tempranillo Blanco-Maturana Blanca 2017. Seguimos con Verduras Asadas con Bacalao Ahumado y Polvo de Aceitunas Negras, que se unen en este tiempo de vendimia con un rosado Vivanco Tempranillo Garnacha Tinta y Blanca 2017. Un segundo plato, a elegir entre Canelones de Pato sobre Crema de Foie o Lubina Asada con Vinagreta de Tomate y Albahaca, cuyos sabores armonizan con el tinto Vivanco Crianza 2014. Y de postre, un Dulce Capricho, perfecto junto a la reminiscencia de la magia de la vendimia tardía de los frutos, allá por diciembre. Uvas pasificadas, esencialmente dulces, que con el mimo del Enólogo Rafael Vivanco se transforman en Vivanco 4 Varietales Dulce de Invierno 2015. Un sorbo perfecto para apreciar un infinito campo de viñas que nos recuerda qué perfectamente caprichosa y armoniosa es la naturaleza. Ahora, en este tiempo de vendimia. Y aquí, en este lugar del mundo.

¿QUÉ ES VIVANCO?

Vivanco es su origen familiar. En 2004, la FAMILIA VIVANCO decidió hacer realidad en Briones, La Rioja, el sueño de toda una vida de entusiasmo y dedicación: compartir con el mundo su pasión por la Cultura del Vino. Con un origen humilde desde el viñedo, el vino ha sido el eje vital de la familia durante cuatro generaciones y 100 años de trabajo y compromiso. Con un espíritu pionero y una ilusión sin límites, era el momento de compartir esta vocación devolviéndole al vino todo lo que el vino les había dado.

Vivanco es mucho más que vino. Una BODEGA donde se entiende el vino desde una visión exigente, dinámica y actual. Un proyecto enológico contemporáneo con unos vinos diferentes y singulares, procedentes de los viñedos de la familia. La expresión auténtica de una tierra repleta de curiosidades.

Vivanco es mucho más que Cultura. Una FUNDACIÓN donde el pasado y el presente se hacen uno. Un apasionante viaje a través del conocimiento y la historia, con un Museo único donde se descubre la esencia del vino desde la experiencia, sensibilidad e innovación.

Vivanco es mucho más que Experiencias. Vivanco quiere transportar al amante del vino a un nuevo universo de sensaciones donde el mismo vino toma todo el protagonismo. Una nueva forma de ENOTURISMO con más de 9.000 m² de emociones y actividades alrededor de la cultura, el arte, la gastronomía, el sabor y la diversión. El punto de encuentro entre conocimiento y disfrute del vino.

Hoy Vivanco entiende el vino como una forma de vida desde una perspectiva innovadora y llena de energía ofreciendo una experiencia única y exclusiva en torno a la Cultura del Vino. Bodega, Fundación y Experiencias son el fiel reflejo del compromiso de la Familia Vivanco para “devolverle al vino lo que el vino les ha dado”.